Thursday, February 2, 2012

El ojo de la tormenta

En Bogotá hace frío la mañana del 25 de enero del 2012 mientras Andrés Castillo, un profesor del Área de Diseño Gráfico de la Universidad Nacional de Colombia se prepara para ir al trabajo. 6 AM Hoy por Hoy de Caracol Radio, es el programa periodístico que Andrés sintoniza en la mañana para escuchar las noticias: lo hace a diario, sin falta. Se baña, se viste, se cepilla los dientes y va por un té a la cocina, mientras por ondas de frecuencia modulada (FM) llegan a sus oídos las voces de Gustavo Gómez, Diana Calderón y César Augusto Londoño (la de Darío Arizmendi no, él estaba en el baño).
Pues bien, resulta que estos tres “grandes” del periodismo en Bogotá, esa mañana dieron una noticia de interés general que puso el apartamento de Andrés, de vertical a horizontal. Anunciaron una tormenta solar, o como la llamó doña Diana Calderón "una llamarada", que esperaba alcanzar su pico más alto de impacto contra la tierra en las –próximas horas- . Fenómeno que obliga a desviar rutas aéreas en Europa, y consigue además de eso afectar satélites y redes de comunicación, según lo dijo el astrónomo y director de la Asociación de Niños Indagadores del Cosmos, Leonardo Delgado.
Muy pertinente, pensó Andrés luego de recibir la noticia, mientras esperaba a que su té hiciera infusión. Ya cuando el té estaba listo, Andrés detuvo la tasa que llevaba a su boca, justo entre el mentón y los hombros, cuando Leonardo Delgado agregó:-y la radiación puede afectar a los pasajeros que se encuentran en vuelo.
Dejando de lado la taza de té, Andrés fue a buscar el teléfono inalámbrico, dio vueltas a las cobijas de su cama que aún estaba sin tender y cuando lo encontró debajo de la almohada, llamó a mi casa. Siquiera me saludó, me abordó inmediatamente con la noticia que paralelamente yo ya había escuchado, así que lo interrumpí: Andrés, se imagina usted lo que sucedería en una ciudad como Bogotá, ante la reacción de más de 7.363.782 millones de personas a una noticia que anuncia el fin del mundo?
La fuente principal de la noticia había sido la NASA y, si bien el 2012 es un año de profecías, una fuente de tal tipo desbordaba la superstición. Era una cadena de consecuencias que partían desde un caos aéreo, y bien podían terminar en el acierto de la predicción Maya.
Andrés y yo tomamos parte en el asunto, nos preocupamos. Y era todo lo que podíamos hacer, eso y tratar de imaginar cómo ocurriría... Bogotá no sería más que una ciudad maldita, con un profundo apetito de decadencia. Andrés y yo dijimos al unísono, -la gente se va a volver loca- (matamos un diablito, muy pertinente para la ocasión). Andrés, quien estaba a punto de salir de su apartamento ubicado en la 34 con 9 tuvo un sorpresivo cambio en sus patrones de conducta, y prefirió sacudirse la prisa que llevaba para sentarse y tomar el tiempo que le requería contarme una historia. No lo pensó mucho, seguro apretó el teléfono, y dijo:
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-Ciertamente este tema de que el mundo se va acabar, de que los Mayas me van a salar el parche, me tiene sin cuidado. Lo que sí es cierto, es que las personas que habitamos este mundo, para un mejor caso, los que habitamos Bogotá, di-sí, estamos cada vez más locos. Lo-cos. Verá, le voy a contar una historia, pero prométame que no va a decir nada hasta que acabe de contarla porque voy a llegar tarde a dictar clase y si nos ponemos hacer un feedback la cago. La- ca-go. Ok?
-Pues bien, como usted sabe yo soy un fotógrafo muy voyerista y a finales de diciembre comencé a ir todos los viernes a tomar fotos a una de las sedes de Medicina Legal. Como usted sabrá, Medicina Legal tiene una sección que hace de consultorio para atender casos extraordinarios, que pueden ser un accidente de tránsito, una violación, o una apuñalada por atraco, o también, casos en donde llegan personas que no quieren ser tratadas por un hospital de medicina pre-pagada, es decir, esos casos que son realmente extraños. Comencé mi primer viernes sin tener suerte, nada fuera de lo normal: gente accidentada, atracada, violada, en fin, y perdonará lo fuerte del contenido pero lo que le estoy contando no es más que una cuota de realidad cotidiana. Eran las dos de la mañana y planeaba salir de allí, cuando de la nada, como de una nube de humo, salió si no, la señorita Bogotá 2012. Una mujer terriblemente hermosa que hacía que la realidad se moviera más rápido que ella. Llevaba las manos bajo las costillas, dejando deslumbrar una trapo mojado en sangre De no ser por un trapo mojado en sangre que llevaba debajo de las costillas, más precisamente en la primera costilla falsa, (la octava y la primera al unirse a la séptima costilla y no directamente en el esternón; debido a la unión cartilaginosa que hay entre ésta y la séptima) ella no sería más que esa mujer refinada y estupenda.
¡Noj, qué es esto de por Dios!, decía Andrés antes de continuar.
-El doctor de turno, un típico doctor joven que ahora vivía la cruda realidad de la clase alta Bogotana, buen mozo, la atendió. Desinfectó su herida, la apuntó y le hizo las respectivas
advertencias. A ella le encomendó que no volviera a un lugar como ese porque no es un buen lugar para una mujer así. Si le pidió un café después, eso no lo supe.
El viernes siguiente, había tenido un poco más de trabajo, ese día había llegado y no por casualidad más de 16 casos de accidente automovilísticos, ¿la razón? La obsesión y la intensidad de la experiencia del estar borracho. Y pum! De nuevo la bomba de humo, y de ella saliendo la mujer extremadamente hermosa, de quizás 23 años. Eran las dos de la noche, ahí estaba ella, a la misma hora que el viernes pasado. Ahí con su cortada en el mismo lugar, con nuevo trapo para la herida. Y bien, el mismo medico se le acerco, la llevo de nuevo a su consultorio y en el camino ella decía, estaba en el gimnasio y se me abrió.
Verá, la cosa es que las personas normales tienen un deja vu, un espacio mental en donde usted sabe que ya vivió eso, pues bien, yo he tenido un deja vu que se ha repetido así las últimas cuatro semanas. Ella no dejaba de ir todos los viernes a presentarle al mismo doctor el mismo caso, su cortada debajo de su costilla falsa.
El último viernes al que fui a medicina legal, hace ya el fin de semana pasado, volvió a visitarnos la mujer de la herida sospechosa, el joven doctor de clase alta al verla se le acerca de inmediato y le pide que le cuente la verdad, debe decirme de que se trata todo esto porque yo me siento incapaz de volver a tratarle, dijo él. Es ya muy curioso todo esto, viene todos los viernes casi a la misma hora, con la misma cortada, en el mismo lugar… esto, señorita, puede ser presentado a las autoridades, continuó diciendo.
Es increíble, dijo Andrés, de Bogotá todo el mundo sabe algo y de Bogotá nadie sabe nada. Ella dijo algo así: Doctor, le diré, yo, soy prepago y llevo trabajando en Bogotá más de cinco años y no me va nada mal, sobre todo con un cliente, gringo él, me visita cada viernes y bueno, para no ir muy lejos, el tiene un fetiche, le gusta hacérmelo por ahí. Le pedí que me dejara decir algo, pero Andrés
dijo que no, que ya estaba bueno y que tenía una clase en 5 minutos. Sólo diré esto dijo Andrés, ese temita de la tormenta solar es igual de comparable al Y2K y a ese ya sobreviví. Pero lo que tiene que ver con Bogotá, voy a escribir un artículo que hablé de cómo se vive una ciudad como Bogotá al borde del fin del mundo.

Friday, January 20, 2012


“Para espesar y rizar las cejas, mezclad 100 gramos de cera blanca con 125 gramos de manteca de cerdo y cuando haya llegado al estado líquido, echadles 125 gramos de negro de humo, y en seguida guardadlo todo en un frasco. Para aplicarlo,
tomad un cepillo un poco duro, humedecedlo en la mezcla, previamente calentada, y pasadlo por las cejas cuidadosamente, procurando levantarlas en dirección contraria a la natural, es decir, del extremo exterior al ángulo de la nariz”.

Thursday, January 19, 2012

(...) The Gaudy´s frame








The Gaudy´s frame, is a selection of frames that do not depend on the tsar or luck. This selection is done after watching movies at will, is a simple hobby, a personal taste, visual whim that only depends on making a “pause” and that´s it.

http://ferregan.tumblr.com/

Wednesday, January 18, 2012


– ¿Y entonces? – preguntó la mujer acompañante.
– Pues antes de casarme compartía un apartamento en Greenwich
Village con una muchacha a quien yo envidiaba mucho. Para mí sus
citas tenían algún reparo, para ella eran sopa de pato. Tenía numerosos
admiradores, pasaba de uno a otro constantemente, el teléfono sonaba
todo el tiempo y siempre era para ella, tan pronto como se daba
cuenta que había captado la atención de algún hombre se cansaba de
la persecución y se dedicaba a otra víctima. Parecía que la búsqueda no
tenia propósito, solamente se trataba de la cantidad. – Las flechas del
ascensor finalmente comenzaron a moverse de oriente a occidente. –
Yo mientras tanto sólo me hacía más clásica para ella, con el tiempo,
termino dándome consejos para ser una mujer mas “liberal”.

Thursday, November 3, 2011


‎(...) ¿Sería un cliché entre los hombres decir que mi chica se parece a Natalie Portman?


When asked, " Do you need some help?" a Bro shall automatically respond, "I got it," wheter or not he´s actually got it .

EXCEPTIONS: Caryying an expensive TV, parallel parking an expensive car, looading an expensive TV into an expensive car.